lunes, 6 de abril de 2026

Despedida a un Socio: Nacho Martínez.


El día 18 de marzo nos ha dejado nuestro amigo Nacho, otro amigo de Torlengua que se va prematuramente.

Nacho nació en Torlengua, en un día frío de enero de 1962, a los pies de la ermita del Pilar. Aquellos eran los años del éxodo rural hacia la gran ciudad y, como tantos otros niños torlengüinos, pronto marchó con su familia a Barcelona. Como suele pasar en estos casos, mantuvo siempre muy vivas las raíces que le unían a su pueblo.


Formó parte de la asociación desde los inicios y colaboró con ella en todo momento, de hecho, fue abnegado secretario de la Junta durante algunos años. También fue responsable de diseños y edición del calendario de la asociación, esta fue una actividad interesante que cada año obtenía las 12 imágenes mediante concurso fotográfico y cuya venta contribuía a sostener otras actividades.

Quedan en el recuerdo las jornadas de poda de pinos y las caminatas por el sendero Carramazaterón, nuestras actividades más bonitas y arraigadas, donde departíamos como siempre sobre las cosas de nuestro pueblo. Al ver en este Blog las fotos de grupo que cada año hacemos tras el almuerzo, se echan de menos algunas caras que fueron habituales; una de ellas será, desde ahora, la de Nacho.

Nuestra asociación tiene la vocación de guardar el recuerdo y el legado de los que nos precedieron, ahora toca que lo hagamos también con los amigos que se han ido más temprano.


No te olvidaremos, Nacho.

 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Semana Grande , 16ª edición

 Hace 16 años parecía raro esto de la semana grande,  resultaba extraña una fiesta veraniega cuyo nombre no fuera el de un santo o santa, pero pasado el tiempo, debemos reconocer que el proyecto ha tenido éxito.

En esta semana festiva y cultural se obra el milagro cada año, el pueblo soriano vacío y aburrido se transforma de repente en activo y concurrido. La población se multiplica, las casas están ocupadas, hay niños por todas partes y el bar despliega una terraza propia de una ciudad.

Las asociaciones del pueblo y el Ayuntamiento han hecho un buen trabajo durante estos años, cada edición de la semana grande ha requerido que muchas personas voluntariosas hayan planificado, trabajado y velado para que cada actividad llegase a buen fin. Este artículo es en su homenaje.

Durante estos años se celebraron actividades culturales muy vinculadas a la filosofía de nuestra asociación entre las que destacan las exposiciones de aperos agrícolas, la de la casa rural en los años 50, las escuelas del Pueblo, grupos escolares, el encuentro de asociaciones, entre otras. 

Este año hemos disfrutado de nuevo de juegos, charanga, discomóvil, concierto en la iglesia, senderismo, comida popular, migas, barbacoa y mucho más.



Ruta teatralizada a cargo de una excelente actriz. Se inició en La Canal como muestra la imagen y transcurrió por las calles del pueblo rememorando historias y costumbres de nuestro pueblo.





Concierto de Almazán Sax Trío en la Iglesia. Una vez más la Iglesia del pueblo abrió sus puertas a la mejor música, la de siempre. El escenatio es insuperable, un autentico lujo por su belleza y por la excelente acústica.



Ruta senderista por el sendero de Carramazaterón en su 12ª edición.Como siempre, una mezcla perfecta de deporte y gastronomía compartida con los amigos de Mazaterón. Desde hace varios años ya no trascurre por el barranco del gato debido a la invasión de maleza que lo hace intransitable, ahora vamos por camino llano, algo más largo pero muy agradable.

lunes, 19 de agosto de 2024

Homenaje a los pastores

 TRAHUMANCIA EN SOLEDAD

Bella imagen, de un pueblo de la España vaciada. ¿Dónde estás pastor de tierras altas, que no te veo?; las piedras secas te ocultan. Sal de la cabaña, que en la majada tus fieles compañeras para el arreo te esperan, para huir en hilera trashumantes y solas, en busca de pastos, que la nieve no oculte.

Hermosa imagen, que me hace soñar con tierras antaño ricas en pastos, labriegos y pastores. Tierras ahora yermas; pero ricas del espíritu y tesón castellano de sus gentes, como los de Sarnago, empeñados en renacer sus pueblos; ricas también en grandes escritores, que saben contar lo del tiempo pasado y llorar el presente. Sueño con grandes rebaños atravesando las parcelas; los pastores en las mestas. Sueño con el parloteo de las mujeres preparando en primavera la fiesta del esquileo, para desprender del abrigo, antaño tan preciado, a las ovejas reunidas en comunidad; mientras los dueños se afanan en recoger en fardos la lana merina, en mis oídos suena el balido de las ovejas, mezclado con los cánticos de los esquiladores y el ruido de las tijeras. 

La tristeza me embarga cuando veo pocos corrales en pie; la hierba se adueña de los campos porque ya no hay ovejas, que se la coman. El ferrocarril ya no para, ni para llevar o traer viajeros ni ganado.

Solamente tú pastor de tierras altas, de los pocos que quedan, te aventuras a bajar al sur por las cañadas, antes recorridas por tus ancestros.

Despierto y pienso, que esos tiempos no volverán; pero es obligado no olvidar para conservar lo que queda, para recuperar lo que se pueda, para transmitir tradiciones y amor por los pueblos, que nos vieron nacer, a los que nos sucedan.

Son los pueblos, ahora llamados de la España vaciada.

Autora: Carmen Pérez Milla

Imágenes 

domingo, 17 de diciembre de 2023

DESCRIPCIÓN DE LAS BODEGAS DE TORLENGUA

Las bodegas de Torlengua pasan por malos tiempos, el abandono progresivo despierta la nostalgia, pero no la suficiente para impulsar un movimiento de conservación eficaz.

Las bodegas de nuestra tierra son viejas construcciones subterráneas que han resistido el paso de los años manteniendo su estructura sin apenas variaciones, por ello tienen un especial interés etnográfico. No sabemos en qué época se construyeron las primeras bodegas de Torlengua pero las últimas fueron picadas por nuestros abuelos hace un ciento de años.

Tanto las bodegas como los tinos, así se llama aquí a los lagares, fueron construidos para la correcta elaboración del vino, un producto muy importante en la economía y en la cultura del país. Podemos aventurar que en este pueblo había un ciento de familias, otro ciento de bodegas y similar cifra de hectáreas de viñedo, el fruto de la vid era tan importante como la cosecha del secano o la del regadío.

En Torlengua hay 113 bodegas en diferente estado de conservación, una cifra muy elevada en relación con la región, de hecho, para encontrar pueblos con cifras similares tenemos que viajar muchos kilómetros. En la Ribera del Duero se estima que hay miles de bodegas repartidas en numerosos barrios, algunos de ellos ya han sido declarados conjuntos etnográficos por la administración. En Gárgoles de abajo, en Guadalajara, hay 220 bodegas y en Borja provincia de Zaragoza se cuentan 400. No tenemos datos estadísticos para hacer un ranking de pueblos bodegueros, es cecir número de bodegas en relación a número de habitantes en su época, pero creemos que Torlengua ocuparía un lugar muy elevado en esa escala.

El objetivo principal de este trabajo es describir con cierta precisión este patrimonio etnográfico, secundariamente queremos rescatarlo del olvido y ponerlo en valor como primer paso para animar hacia su conservación y recuperación.

Este estudio se realiza como una iniciativa más de la Asociación Cultural Amigos de Torlengua entidad dedicada desde su fundación a mantener el legado cultural de nuestro pueblo.

MÉTODO DE ESTUDIO

El estudio se inicia con la creación de un registro de bodegas en el que les asignamos un número de orden dentro de su barrio y se ubican por coordenadas GPS.

El estado de conservación se analiza de forma individualizada según el aspecto exterior de cada bodega, además se hace registro fotográfico para el análisis posterior.

Para clasificar el estado de conservación de forma más objetiva hemos creado una escala de 5 niveles de la siguiente manera: 1ª- Bodega íntegra, con puerta bien cerrada y apariencia de estar en uso, 2ª- Bodega con problemas solo en la puerta por estar muy rota o abierta. 3ª- Bodega con problema en la estructura de la brencada (fachada exterior). 4ª- Bodega con el caño de acceso en proceso de derrumbe. 5ª- Bodega hundida también en su interior.

En cuanto a los tinos hemos usado una escala con 3 niveles: 1ª- Tino con aspecto exterior normal. 2ª- Tino con cubierta muy estropeada o derruida. 3ª- Tino con paredes también derruidas.

La asignación de categoría sigue siendo discutible porque depende en parte de la subjetividad de los dos autores del trabajo y está hecha solo en base a la imagen exterior.

RESULTADOS

Hemos registrado 113 bodegas de las que 28 tienen un tino anexo. El recuento de bodegas y tinos según su estado de conservación se detalla en las tablas 1 y 2 respectivamente, en la tabla 3 se describe la localización por zonas o barrios.

 

Tabla 1: Bodegas según su estado de conservación en agosto 2023

Nivel de conservación de bodega

Nº de bodegas

1ª: Bueno / bodega en uso

69 (61%)

2ª: Puerta inutilizada /resto conservado

8 (7%) 

3ª: Brencada dañada o hundida/ caño conservado

10 (8.8%)

4ª: Caño hundido / cámara conservada

16 (14%)

5ª: Bodega hundida totalmente

10 (8.8%)

                                                                TOTAL

113

 

Tabla 2: Tinos según su estado de conservación en agosto 2023

Nivel de conservación de tino

Nº de tinos

1ª: Bueno

18 (62%)

2ª: Estructura o tejado dañados

5 (17.2%)

3ª: Tino destruido

6 (20.6%)

                                                         TOTAL

29


Tabla 3: Localización de las bodegas y tinos por barrios

Zona o barrio

Nº de bodegas

Nº de tinos

El Pilar

39 (34.5%)

13 (44.8%)

Tamboril

8 (7%)

1 (3.4%)

Juanmala

11 (9,7%)

 

Camino Vega/Batán

27 (23.9%)

10 (34.4%)

San Sebastián

3 (2.6%)

1 (3.4%)

Molino de los Frailes

1 (0.9%)

 

Avellana

12 (10.6%)

3 (10.3%)

Calvario

1 (0.9%)

 

Cerro camino Deza/Miñana

2 (1.7%)

 

Calles, casco urbano

3 (2.6%)

 

Dentro de casa o pajar

6 (5.3%)

1 (3.4%)

TOTAL

113

29


El este enlace se pueden ver varias imágenes tomadas desde sarélite con los cerros bodegueros principales, quien conozca bien la topografía local las encontrarán con facilidad.

El cerro del Pilar alcanza una densidad bodeguera máxima con 39 bodegas, 13 de ellas con tino y 2 con prensa, el interés constructivo en este barrio era tal que no quedó espacio libre ni para una bodega más. La zona está perfectamente urbanizada en tres niveles, cada uno de ellos dotado de calle para el acceso de personas y caballerías a todas las instalaciones. En lo más alto de este cerro carcomido por las cuevas se encuentra la ermita del Pilar que antaño guardaba bajo sus pies una gran reserva de vino. 

Bodegas del Pilar

Si nos fijamos en el nivel de conservación nos llama la atención que el barrio mejor conservado es el situado entre el camino de la vega y el Batán donde el 81 % de las 27 bodegas tienen buen estado de conservación. Las bodegas más ruinosas se encuentran en la zona de la Juanmala donde solo hemos encontrado una con buen aspecto exterior.

De los 29 tinos encontrados debe reseñarse que 5 de ellos no tienen caseta exterior sino que se encuentran excavados en un lateral del caño de la bodega, éstos son mucho más pequeños, apenas 200 o 500 litros de capacidad y no cuentan con una plataforma para el pisado de las uvas por lo que su uso sería muy limitado.

Los grandes tinos de Torlengua cuentan con una caseta exterior, en el interior siempre hay un suelo donde se pisaba la uva y el pozo donde fermentaba el mosto durante 3 semanas. Cuando el proceso se daba por acabado, desde la bodega se retiraba el tapón de drenaje y el vino fluía con fuerza a una pila donde se recogía y se medía con el cántaro para luego ser llevado a las cubas. La capacidad de estos tinos es variable pero siempre de varios miles de litros, lo necesario para procesar la cosecha de varios viticultores.

La descripción del interior de las bodegas, como su mobiliario y las herramientas utilizadas en la elaboración del vino puede ser el tema para otro artículo.

Las bodegas de Torlengua conforman un rico y singular patrimonio etnográfico que debería ser puesto en valor y conservado de la misma manera que se conservan los viejos monumentos, no por su valor material si no por el cultural.




Autores:

Jose Garcés y César Romero


domingo, 20 de agosto de 2023

JORNADA SENDERISTA DE 2023


Este año se cumple una década desde que señalizamos el sendero, las marcas de pintura en las piedras se han borrado pero la actividad sigue viva.
Como cada año hemos disfrutado del almuerzo con torreznos y chorizo bien acompañados con vino de Torlengua.
La preparación del almuerzo es la parte menos visible, pero la más laboriosa en esta jornada, damos las gracias a las generosas cocineras que lo hacen posible.


sábado, 12 de agosto de 2023

HISTORIA DE LAS ESCUELAS DE TORLENGUA

 Esta entrada sirve para presentar el documento escrito por Donvina Martínez.

Es un magnífico estudio histórico sobre las escuelas de Torlengua con datos y testimonios personales de altiguos alumnos.

martes, 4 de julio de 2023

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA

La Junta ha convocado el VII concurso de fotografía:

Todos los que queráis participar tenéis que mandarnos/ entregarnos vuestras fotos antes del 8 de agosto 2023. Con las fotografías ganadoras elaboraremos el calendario para el año 2024, si se cuenta con el suficiente material.

   Aquí están las bases

lunes, 19 de junio de 2023

EL REGADIO DE TORLENGUA

El regadio de Torlengua ya no existe, esta es la crónica de un final esperado. En los tiempos de la remolacha cuando funcionaba la Comunidad de Regantes y la vega era fuente de riqueza nadie habría esperado este triste final.
El regadío de Torlengua funcionó durante siglos gracias al generoso caudal de agua que aportaba el río Nágima a los azudes de su ribera, donde se crearon sistemas de regadío más propios de las tierras de Aragón que de Castilla. Las fértiles vegas ayudaban a mantener la economía de subsistencia de estos pueblos que antaño eran más grandes y ricos que los de la meseta soriana.

En los años 80 del siglo pasado llegó la decadencia, el Nágima cada año traía menos agua, las parcelas se quedaban en secano y los árboles morían rápidamente. Los viejos hablaban de periodos de sequía recurrente, más o menos serios, sin embargo, en esta ocasión se ha prolongado demasiado. El río fue mermando su caudal, primero hasta causar la desaparición del preciado regadío y después hasta convertirse en un rio seco cada verano.

En el año 1999 se abandonaron totalmente dos acequias principales, la de la vega y la del otro lado, y por fin, este año de 2023 se ha abandonado la tercera acequia principal que regaba la Vegatilla.

El sistema de regadío era un patrimonio fundamental para el pueblo y como tal debía ser regulado por una normativa específica recogida en un documento de 53 páginas fechado en 1960, en él queda regulado el derecho de riego mediante Ordenanzas y Reglamentos para el Sindicato y Jurado de Riegos. Empieza así:

Artículo 1º. Los propietarios regantes y demás usuarios que tienen derecho al aprovechamiento de las aguas del río Nágima en el término municipal de Torlengua, mediante los azudes de la Morcuera y los Medianiles se constituyen en comunidad de regantes de Torlengua.

En el documento se describe con gran precisión un sistema de regadío que disponía de 7 kilómetros de acequias principales, tres pequeños embalses y un amplio sistema de acequias secundarias que llegaba a regar en total hasta 99.36 hectáreas.

El agua retenida en embalses se aprovechaba para mover dos molinos, el pequeño Molinillo situado en la falda del Cerrillo y el importante Molino de los Frailes donde residió una familia hasta los años 60. La primera energía eléctrica que llegó a las casas de nuestro pueblo se generaba con la fuerza del agua en el Molinillo.

Las primitivas acequias de riego, están excavadas directamente en el terreno sin más soporte, sin embargo hay dos estructuras de ingeniería mas avanzada, son las dos canales que sobrevuelan respectivamente el río y el Barranco del Gato. La primera, que da nombre al paraje de “Las Canales”, es una estructura metálica que cruza el río a 8 metros de altura apoyada sobre dos contrafuertes de sillería de gran calidad. La segunda que da su nombre al lavadero de “La Canal” también es metálica desde los años 70, cuando sustituyó a la antigua hecha de tablones de madera sujetos con herrajes.

En las fincas del sistema de riego había cientos o miles de árboles frutales, manzanos, perales, ciruelos, guindales, nogales y otros especímenes, todos ellos de variedades antiguas. Se regaban muchas hectáreas de cereal, alfalfa, maíz, patatas, hortalizas y todavía quedaba para regar la dehesa en la que pastaban bueyes y caballerías. Durante algunos años se cultivó remolacha con tal éxito que la Azucarera de Terrer construyó una báscula para pesar la mercancía que luego se llevaba en camiones hasta la fábrica.

Una vez más hablamos con nostalgia de lo que hemos perdido, seguramente esta es una responsabilidad que tenemos como asociación cultural, aunque también podemos ser optimistas, quizás mejore el clima y un año de estos reabrimos el azud y ponemos huerto, que es fuente de de salud y reserva de nuestra cultura local.

Documento adjunto: Ordenanzas y Reglamentos de la Comunidad de Regantes de Torlengua, (Libro completo).


Canal de la acequia de la vega sobre el río Nágima

Autor: César Romero,  Amigo de Torlengua

jueves, 4 de mayo de 2023

El MAYO de 2023


Este año el mayo es más pequeño, pero tenemos mayo, eso es lo importante.

Antaño, la longitud y grosor del mayo eran medidas principales a la hora de elegir el chopo propiciatorio, cuanto más grueso y más largo, más fuerza y audacia eran necesarias. En más de una ocasión la desmedida ambición de los mozos ocasionó serios peligros hasta concluir la faena con éxito.

Este año había menos brazos para levantar el mayo así que decidimos talar un árbol algo más delgado de lo habitual, pero resultó ser muy elegante, como siempre.

Los niños también pingaron su mayo infantil, quedará grabado en sus tiernas memorias para toda la vida, esto si que es una apuesta por la persistencia de nuestras costumbres ancestrales.

En definitiva, un año más hemos pingado el mayo y hemos pasado un estupendo día de fiesta con las gentes de nuestro pueblo.

Reportaje fotográfico.






domingo, 11 de septiembre de 2022

REQUIEM POR EL ÚLTIMO OLMO

Algunos árboles tienen algo que les hace merecer una atención especial, puede ser su antigüedad, su envergadura o la particular belleza vegetal según los cánones de la época, que para todo hay modas. El olmo que yo quiero recordar en estas líneas tenía todas esas virtudes y muchas más, era el más viejo, el más alto, el más grueso y el más elegante.

Ya se sabe que los olmos no dan peras, pero a cambio dan la sombra más fresca en el verano y nuestro olmo la daba muy grande, cobijaba al mismo tiempo a los niños que jugábamos incansables y a las madres que a falta de agua corriente fregaban los cacharros en el barranco.

Los gorriones, muy abundantes en aquellos tiempos, pasaban la noche acostados en sus ramas más bajeras y por la mañana celebraban el amanecer piando sin compasión. En las noches tranquilas, en el buen tiempo, nunca faltaba el canto amable y sosegado de algún autillo o alguna lechuza que completaban el permanente concierto de la naturaleza en el aquel pueblo.

Fue por los años 80 cuando llegó la grafiosis, la terrible enfermedad de los olmos grandes que fulminó la vida de nuestro árbol y le dejó desnudo de hojas para siempre. Pero no era un árbol normal, su dura madera se agarró al terreno durante 40 años más, hasta que por fin, en una tarde tranquila de la última primavera se derrumbó sobre el barranco.

El tronco de un árbol bicentenario, de una especie en vías de extinción, último espécimen de los grandes olmos que habitaron nuestra tierra durante siglos, merecía ser trasladado a un lugar adecuado para exponerse como documento botánico e histórico, pero este destino tampoco llegó según lo previsto. A finales de agosto una tormenta descargó agua en el monte como no ocurría hace 12 años y como siempre pasa en estos casos el torrente marrón que descendió por el Barranco del Gato fue descomunal, arrastró el enorme tronco del olmo, que navegó como un barco a la deriva hasta quedar atascado peligrosamente en el puente de piedra.

El viaje desde el puente hasta terreno seguro fue más urgente de lo previsto y el viejo tronco ya descansa en la entrada de Torlengua sin más peligro y bien expuesto.

Como diría Machado no se convertirá en melena de campana, lanza de carro o yudo de carreta, pero el último exponente de los grandes olmos en nuestra tierra seguirá presente algunas décadas más, hasta ser devorado por el clima.

César Romero

Amigo de Torlengua


Fotografía aérea aproximadamente de 1950  (Catastro)


jueves, 25 de agosto de 2022

Retomando el camino

Nuestra asociación recupera la actividad tras dos años de letargo pandémico, el sábado pasado hicimos la tradicional caminata hasta el monte y como siempre disfrutamos de un magnífico almuerzo.

La parte negativa de este año es que los amigos de Mazaterón no pudieron acompañarnos por varias circunstancias, esperemos que el año que viene si que vuelvan a estar con nosotros.

En este enlace podéis ver las fotos y un pequeño montaje de Antonio Morón.

En nuestra excursión vimos los parajes esteparios y casi anónimos, con ojos de urbanitas acomodados no como los conocieron nuestros abuelos, para ellos cada paraje tenía nombre propio y utilidad específica, era el sustento de las familias. 

El barranco, en la Cañada Honda, producía arena de calidad para construcción además de ser abrevadero perenne para los ganados, sin embargo, actualmente está intransitable por la maleza y escasea la arena por la falta de barrancadas. Más arriba pasamos por el Llano Concejo, donde ahora se plantan encinas truferas, antes había viñas de uva garnacha que daban alimento y vino a los torlengüinos. 

Antes de entrar al monte, en el hoyo del Manso, vimos los viejos chopos, últimos testigos de que allí abundaba el agua, era el último oasis antes de entrar en terreno montañoso. Ya dentro del monte comprobamos que el chaparral resiste la seguía y sigue frondoso, quizás demasiado frondoso. En otros tiempos el monte aportaba todo el combustible necesario para 100 familias y para los 12 meses del año, era tan valioso como las centrales energéticas modernas y como tal requería la contratación de un guarda de leñas para vigilar el tesoro.

No vimos rebaños de ovejas que antaño fueron la mitad de la economía de Torlengua, el ganado era tan importante que requería para su protección hasta 70 corrales de campo en el término municipal. Las ovejas y cabras además de elemento económico eran esenciales en la limpieza de los campos, su ausencia ha hecho que los lugares más interesantes del pueblo como son el rio o todos los barrancos se hayan convertido en brozales espesos donde no crece vegetación fresca desde hace años, los animales no obtienen pasto y da miedo que un año de estos se produzca algún incendio.

Los que fuimos testigos directos de aquellos paisajes de vida de sostenible bebemos dar testimonio a las nuevas generaciones y más en los tiempos que corren.

lunes, 29 de marzo de 2021

Despedida a Antonio Díez, un socio ejemplar.

 Hoy ha fallecido Antonio Díez López, Amigo de Torlengua y de todos nosotros.

Perdemos a un fundador de nuestra asociación, como legado nos queda su recuerdo, su ejemplo y su labor de socio entusiasta durante todos estos años.

Antonio estuvo en el equipo fundador desde que la Asociación solo era una idea y participó muy activamente hasta conseguir hacer de aquel proyecto una realidad. 

Desde entonces ha caminado junto a nosotros en muchas excursiones a los lugares míticos de nuestro pueblo, siempre en amigable conversación sobre nuestra historia y nuestras costumbres. De historia nos hablaba en la Granja, en el Teleclub o en la caminata hasta el monte y de forma especial en las primeras exposiciones que se organizaron por la asociación. Hace ya más de 10 años, en agosto de 2010 puso todo su empeño en hacer la primera gran exposición llamada “El trabajo del campo en los años 50” que fue un gran éxito y mostró el camino a seguir.

Hoy le dedicamos nuestro sentido homenaje.

Antonio, te recordaremos siempre.



viernes, 30 de agosto de 2019

PEIRONES DE TORLENGUA


Peirón de San Isidro
Los peirones han formado parte del paisaje de Torlengua desde siempre, han estado ahí recibiendo al que viene y despidiendo al que se va por los 3 principales caminos que nos comunican con el mundo. A pesar de que esta acepción no se encuentra en el diccionario de la RAE, explicar lo que es un peirón para los que hemos nacido aquí puede resultar tan simple como explicar lo que es la fuente o el puente de río. Los peirones tienen origen ancestral, seguramente pagano pero el devenir de los tiempos les dio una función religiosa al ser soporte material de santos y vírgenes adorados por el pueblo. El sentimiento religioso, tan importante para nuestros mayores, les atribuía un efecto protector para cosechas, ganados, labradores, pastores  y cualquier cristiano con buena fe que se encomendase a ellos en el camino.

Si investigamos el significado de peirón en las fuentes bibliográficas más respetables vamos a encontrar una afirmación del concepto que tenemos en nuestro pueblo. Los peirones, tal como se denominan en Aragón se pueden llamar también pairones o cruces de término en otros lugares de España, son pilares construidos de piedra o ladrillo con una hornacina en lo alto en la que se  alberga la imagen de un santo o virgen y se  remata en una cruz. Tienen doble funcionalidad, por una parte señalan puntos clave en los caminos y por otra ofrecen protección a los campos, a los ganados y a los caminantes ante los peligros del viaje.

San Gregorio
Torlengua tiene cuatro peirones, en la entrada por la carretera está San Isidro, patrón de los labradores, hasta hace pocos años, cada 15 de mayo íbamos en procesión con cruces y pendones para que el sacerdote hiciera la bendición de los campos y para rogar al santo la protección de la frágil cosecha en primavera. En el camino de Deza tenemos a San Pascual, protector de los pastores y en el camino de Serón a San Gregorio. Podríamos decir que el patrimonio arquitectónico religioso de Terlengua está formado por Iglesia, dos ermitas y cuatro humildes peirones.
Este año 2019 la Asociación Cultural ha reconstruido el cuarto peirón, el de la Virgen del Carmen, que estaba destruido y abandonado desde hace décadas en la entrada del pueblo. El peirón del Carmen está formado por 3 bloques de piedra tallada, el superior contiene la hornacina todavía vacía. Curiosamente en la parte posterior tiene un esbozo de hornacina que le permitiría tener una segunda imagen, cosa frecuente en otros lugares, pero que por alguna razón el artesano no la concluyó. 
Cuando termine la obra con la colocación de la imagen de la Virgen y la cruz de hierro tendremos un magnífico peirón de piedra, probablemente el más antiguo de todos.

El resto de peirones también necesitaban un poco de mimo. Los voluntariosos amigos de Torlengua, han hecho reparaciones en la estructura de los peirones, los han pintado e incluso se ha restaurado la imagen de San Gregorio que ya estaba un tanto envejecida. En los siguientes enlaces podéis ver imágenes de la restauración y el estado actual de todos los peirones: San Isidro, San Pascual, San Gregorio y el de la Virgen del Carmen.

Mas abajo, en comentario, nuestra experta enarte sacro Carmen Pérez, nos añade una excelente descripción de la arquitectura y significado de estos monumentos.


Peirón se San Gregorio
Peirón de San Pascual
Peirón del Carmen
Peirón de San Isidro

lunes, 6 de mayo de 2019

El mayo de 2019




Un año más está pingado el mayo en el cerro de San Sebastián.
Este año, la secuencia de fotos da buena idea del trabajo en equipo realizado, de la fuerza que tienen los torlengüinos cuando juntan sus brazos.
Cada año seguimos desafiando las leyes de la gravedad y la física para mantener el rito ancestral, es un buen símbolo de la conservación de nuestro patrimonio cultural.


Ver fotos

domingo, 14 de octubre de 2018

INAUGURACIÓN DEL LAVADERO RESTAURADO

Hoy domingo a las 12 horas ha sido inaugurado el entorno restaurado del lavadero. Al acto asistieron autoridades como el delegado de la Junta de Castilla y León, la presidenta de ADEMA, el alcalde de Torlengua y miembros de la Asociación Amigos de Torlengua con su presidenta al frente.

La mañana estaba revuelta pero nos dejó un paréntesis entre las nubes para que el acto pudiera lucir como es debido.

Tras descubrir el panel informativo, los discursos correspondientes fueron ofrecidos por la presidenta de nuestra asociación y por las autoridades presentes. Todos los intervinientes hicieron elogio del fruto producido cuando se suma la colaboración de las instituciones con el afán y el esfuerzo de una asociación cultural.

La representante de ADEMA animó a los concurridos a seguir proyectando y recuperando patrimonio para lo que ofreció las pertinentes ayudas económicas de la institución.

Por su parte el Señor alcalde reflejó la alegría de los vecinos por la transformación de este paraje antes abandonado y ahora tan bonito. Al margen del tema que nos ocupaba nos adelantó información muy positiva a cerca de los importantes avances conseguidos para traer agua potable a Torlengua, parece que pronto será una realidad.
El acto terminó con la lectura que hizo Paco de un bonito poema dedicado al Lavadero.


 
En los siguientes enlaces podéis ver fotos y vídeos de la jornada:
Vídeo con los discursos
- Vídeo de Paco recitando su poema
- Reportaje de fotografía.

 

martes, 2 de octubre de 2018

Volviendo la vista atrás (un poco de Historia)

Autor: Tirso Alcalde

El verano de 2009, por Agosto si no recuerdo mal, nos reunimos en las escuelas un grupo de personas con el ánimo y la ilusión de dinamizar nuestro pueblo que, como tantos languidecía por falta de un proyecto colectivo que le insuflara aire nuevo y lo ilusionara con nuevos proyectos.

Afortunadamente de aquella reunión embrionaria salimos un grupo de intrépidos (un poco forzados, todo hay que decirlo) que poco a poco fuimos dándole forma a lo que hoy es nuestra “asociación cultural amigos de Torlengua”, con estatutos, logo y forma legal como toda asociación que se precie y, que ha ido mejorando hasta lo que hoy es, una asociación dinámica y consolidada que ha logrado cosas importantes e impensadas antes de su existencia.
Las dos exposiciones etnológicas realizadas, la recuperación de espacios públicos, el marcado de itinerarios de interés, los encuentros con pueblos vecinos, mejoras en la iglesia, las ya clásicas podas de pinos, las conferencias de personas relevantes de la cultura y la política como Abel Hernández y Aitor Esteban, las del compañero  y socio Antonio Diez que nos ilustra cada año con su saber, otras que seguro me dejo en el tintero como conciertos, visitas guiadas y, la guinda, El almuerzo anual en el monte después de una buena caminata con nuestros vecinos de Mazaterón que cada año tiene más éxito.
Todas y cada uno de los logros enumerados forman parte del bagaje que esta asociación atesora y del que tenemos que sentirnos orgullosos; esto ha sido posible gracias al esfuerzo de todos por querer que nuestro pueblo siga teniendo memoria propia.
A todos, que han sido muchos, mis más sinceras y expresivas gracias.
¡¡¡Aúpa Torlengua!!!!
Febrero de 2018

lunes, 3 de septiembre de 2018

El lavadero recuperado de la ruina y el olvido


En marzo de 2016 publicábamos en este Blog una entrada que daba cuenta de los trabajos de desbrozado para iniciar la recuperación del viejo lavadero. Dos años y medio más tarde lo que parecía un proyecto difícil se ha culminado.
 
La Junta ha luchado durante largo tiempo por conseguir los medios materiales y vencer las dificultades burocráticas que no han sido pocas, los socios por su parte, le han secundado aportando la mano de obra necesaria para dar la forma definitiva al proyecto.

Viendo a tanta gente trabajar en equipo moviendo piedras, grava y cemento,  podríamos pensar que  se hace por algún interés o beneficio práctico, otros podrían pensar que se hace por interés estético, sin embargo la motivación principal es romántica.

La Asociación sigue fiel a sus principios recuperando las construcciones que hicieron nuestros mayores de forma comunal en su progreso hacia una vida mejor. Sus hijos, que somos nosotros, recuperamos su legado y hacemos este pequeño monumento en homenaje a aquella sociedad y sobre todo a aquellas mujeres que durante toda una vida se encargaron de lavar a conciencia la ropa de toda su familia.

Es de destacar el resultado práctico de la obra que permite un bonito paseo en el frescor del barranco, con la sombra de los árboles a ambos lados y la imagen de la iglesia en lo alto. Por supuesto también tiene una importante utilidad como piscina para los más pequeños y como no, … para lavar la ropa.

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